Hazte socio/a
Última hora
El escándalo de pederastia llega hasta el Vaticano

Yo confío en ti (salmo 54)

Yo confío en ti (salmo 54)

Dios mío, ¿por qué callas?,

¿por qué no respondes a nuestras peticiones,

a las súplicas de tanta gente oprimida,

humillada, marginada

y a los gritos de parto de esta tierra nuestra?

Se nos mete el miedo dentro,

como una metástasis imparable

que nos va devorando poco a poco,

hasta destruir nuestros tejidos más vitales.

Y pensamos: ¿no sería mejor volar muy lejos

y olvidar tanto odio, tanta violencia, tanta

hambre,

alejándome de esta sociedad inhumana?

Hasta la gente más cercana,

que ha luchado durante toda su vida

por buscar una sociedad más justa y libre,

se instala y no piensa más que en vivir bien,

despreocupada de los demás.

Pero cuando entro en mi interior,

siento una voz que me dice:

“¡Ánimo, no te desanimes!

Estoy a tu lado, tú eres mi hijo amado,

no te dejaré nunca abandonado”.

Y la paz me rescata de nuevo,

me devuelve la alegría de vivir,

de continuar ayudando a los demás,

de seguir rastreando las huellas de la dicha.

Aun en medio de tantas dudas,

incertidumbres y vacilaciones,

me lanzo al abismo de tu amor

y te digo con toda la sinceridad

que brota de mi corazón:

¡A pesar de todos los pesares,

yo confío en ti!

También te puede interesar

Lo último

Extraído de "Sinfonía divina, acordes encarnados" Edit. PPC

Las Betania del descanso y la paz... de la Vida