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Cuatro poemas de Pasión

De mi fuego a tu fuego hay un paso

Esto es mi cuerpo
Cristo guaraní | Picasa

MI ÚLTIMA CENA

Compartes con el pan esa honda pena

del sin sentido, la angustiosa vida

que es fracaso, dolor, obra incumplida,

y el vino de tu sangre nazarena.

En esta hora de la confidencia,

cuando Judas se hunde en su amargura

y Pedro negará en un corto trecho

cuanto aprendió a tu lado de dulzura,

déjame que ahonde en la experiencia

de apoyar, como Juan, mi alma en tu pecho.

cruz

FLOR DE VIERNES SANTO

De mi fuego a tu fuego hay un paso

que es la noche profunda del que mira

por encima del odio y de la ira

y se enciende de amor en el fracaso.

De mi noche a tu noche hay un ocaso

que es derrotar en silencio la mentira

y abrazar en tu muerte cuanto aspira

a alcanzar en su luz aquel traspaso

del miedo que descubre la alegría.

Va mi alma contigo ensangrentada

por las calles del mundo tras el llanto

de todos cuantos llevan por tu vía

aquella cruz tan dura y tan pesada

que llegó a florecer en Viernes Santo.

María dolorosa

PALABRAS DE MARÍA DOLOROSA

A SU HIJO MUERTO EN LA CRUZ

¿Qué te han hecho, Jesús, hijo del alma?

¿A dónde el odio y la envidia te han traído,

que tu cuerpo te sangra malherido

y una espada atraviesa mis entrañas?

¿Dónde fueron las risas de aquel niño

que jugaba en la puerta de mi casa?

¿Dónde partió mi joven carpintero,

dónde, muerto José, mi único amigo?

Te ha matado el poder, la fuerza bruta

que no sabe de luz, que solo mata.

Ya no puedo escuchar tu voz bendita

ni puedo acariciarte con mis nanas.

El tiempo se ha parado, todo es noche,

tus discípulos todos han huido.

No hay consuelo ni alivio. Pon tu calma

en medio del dolor, mira qué frío

llena al mundo de miedo y pesadumbre.

Todo pide que vuelvas con tu Pascua.

Resucita, Jesús, en tus hermanos

vuelve otra vez a tus campos y tu barca.

Siembra entre los hombres el alivio

de saber que la vida es tu Palabra.

Repártenos tu Pan, danos tu Vino,

confirma que el Amor todo lo salva.

¡Vuelve a mostrar de nuevo tu camino!

¡Ven, Jesús, resucita! ¡Maranatha!

Cristo San Clemente | Picasa 2.7

 SABIDURÍA DE VIERNES SANTO

Enséñame a morirme cada día

porque sigo enganchado a la creatura

y tengo miedo a esa noche tan oscura

en que deje este mundo y tierra mía.

Tengo miedo al desagarro y a la fría

soledad de quien triste se apresura

a romper con el tiempo que no dura

y a ignorar si le espera la alegría.

Desde tu cruz, enséñame el camino

para vivir muriendo a la apariencia

y amar lo que respira entre las cosas

que así hallaré por ti un sabor divino

y la luz que trasciende toda ciencia

en el secreto oculto de las rosas.

Pedro Miguel Lamet

Esperanza | v

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