29 jun 2026

La homilía de los laicos, el "no" de Roma

Una cuestión litúrgica que no perturba a la gente común, corre el riesgo de desencadenar un gravísimo conflicto teológico-eclesiástico entre la Curia romana y la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), una de las más organizadas y autorizadas del mundo

25 jun 2026

Homilía prohibida: El clericalismo no es un accidente del Papa León ni de la Institución, sino su misma naturaleza

La sentencia vaticana de que la homilía dentro de la Eucaristía queda reservada en exclusiva a obispos, presbíteros y diáconos no es un detalle litúrgico: es una confesión. Revela hasta qué punto el clericalismo no es un accidente del Papa ni de la Institución a la que sirve, sino su misma naturaleza.

Vamos a desmontar este "chiringuito" desde el único lugar desde el que puede desmontarse: el Evangelio. Y la llave está en una pregunta que casi nadie se atreve a responder con sinceridad: ¿para qué se usa en realidad la homilía?

24 jun 2026

La homilía prohibida: ¿la Iglesia vuelve a elegir la cristiandad?

Si todas las personas bautizadas participan del sacerdocio de Cristo, si han recibido el Espíritu, si son corresponsables de la misión, resulta cada vez más difícil justificar la exclusión absoluta de las laicas y laicos de uno de los ministerios más importantes de la comunidad cristiana: la interpretación y actualización pública de la Palabra.

24 jun 2026

¿Por qué Roma no prohibe de paso predicar a muchos curas?

¿Qué diferencia hay entre la reflexión de una laica y un laico que reúnen, ante la ausencia de cura, a la comunidad cristiana en un pueblo apartado de la Alemania o la España profunda? ¿Acaso a esa comunidad esa actuación no les hace crecer en la Fe? Muchos predicadores de la Iglesia Primitiva, que extendieron el evangelio con entusiasmo no eran curas. Eran enviados por sus comunidades, como Pablo

31 may 2026

Domingo de la Trinidad: Nuestra Divinidad no condena nuestros deseos

Tal vez creer no sea repetir fórmulas sin cuerpo, sino confiar en que la Divinidad no es enemiga de nuestra existencia. Tal vez salvarse empiece cuando dejamos de vivir bajo la amenaza de una condena que Dios nunca pronunció. Tanto amó Dios al mundo que no quiso salvarnos contra nuestra vida, sino dentro de ella.