3 sep 2022
Pasividades de disminución
Cuántas veces te dices “estoy mal” y no sabes por qué, cuántos días no logramos poner nombre a lo que sentimos ni desciframos de dónde viene. Pero la pasividad más despiadada es la del transcurso del tiempo, inexorable y aterradora. Observo sus efectos en mi cuerpo, en mis limitaciones físicas y mentales, en todo lo que antes podía hacer y ahora ya no, incluso en la aparente caducidad de los ideales de la juventud.