29 sep 2026
Salmodiando.es: un espacio de oración anónima compartida, con velas virtuales, santuarios y liturgia monástica.
Hace una semana presentamos aquí salmodiando.es, y lo primero que queremos hacer es dar las gracias. No esperábamos que en tan pocos días tanta gente entrara a rezar la Liturgia de las Horas, a entrar en las salas abiertas, a rezar el Rosario o a tomar el relevo en la lámpara. Una web de oración sin publicidad y sin cuentas no tiene otra forma de darse a conocer que el boca a boca, y ese boca a boca lo habéis hecho vosotros. Gracias.
Con esta acogida nos hemos animado a incorporar algo que llevábamos tiempo pensando: la capilla de las velas. Lleva tres días abierta y ya se han rezado en ella cientos de oraciones. He leído esas intenciones, porque son públicas, y he aprendido algo: casi nadie pide para sí. Se pide por otros. Por quien está enfermo, por quien está lejos, por quien ya no está. Y quien reza por ellas no sabe quién las escribió ni lo sabrá nunca.
Encender una vela en una iglesia es uno de los gestos más antiguos y más libres de la tradición cristiana. No exige explicaciones, ni nombre, ni pertenencia. La vela queda encendida, y quien la ve después reza por una intención que no conoce. Ese gesto no tenía un lugar equivalente en internet: las páginas que lo ofrecen piden registro y datos, y con frecuencia viven de la publicidad.
En salmodiando.es, la web de la Liturgia de las Horas que mi mujer y yo mantenemos sin ánimo de lucro, cualquier persona pueda dejar una intención de oración y otros puedan rezar por ella. Todo el proceso es completamente anónimo: nadie, ni siquiera nosotros, puede saber quién ha escrito cada petición.
Y también es posible elegir entre numerosos santuarios de todo el mundo. Cada mes, las intenciones recibidas se envían a los lugares seleccionados para que sean incluidas en la oración de las comunidades que allí rezan, creando así una hermosa red internacional de fe, esperanza y solidaridad.