Este 'médico', especializado, casi obsesionado, en el cuidado -hasta el más mínimo detalle- de los que van a morir, y de tantas soledades (porque la muerte no es el único momento en que ésta está presente). Y las vive con pasión y "compasión", como reza el espíritu camilo, del que el centro de Tres Cantos es un referente mundial
Habitaciones personalizadas, con permiso para acompañantes y mascotas, con árboles y pianos, con frases escritas en el techo "porque es el paciente, que está encamado, el que puede querer leerlas", con música y alegría, porque esta Semana Santa, si algo nos recuerda, es que el sufrimiento, la pasión y la muerte, solo tienen sentido desde y hacia la vida. Hacia una vida que merezca la pena ser vivida
La clave, siempre, es el acompañamiento. Desde cerca, como hicieron las mujeres camino del Calvario, o el Cireneo portando la cruz del sufrimiento. O Juan, llevándose a su casa a María después del Viernes Santo. "Hacemos de ancla de esperanza ofreciendo el humilde consuelo del acompañamiento compasivo", explica Bermejo