1 jul 2023
Frío, risas, bautismos y masato
En el recorrido te olvidas del celular (¿dónde estará?), del baño, abandonas tus rutinas y mecanismos, reutilizas los calcetines y simplemente dejas que la gente te agradezca, con su lenguaje sencillo y veraz, que estés ahí, que hayas ido a visitarlos. Eso es todo. No es mucho, no hace falta que salves el mundo; pero es una pequeña maravilla que compensa riesgos e incomodidades y hace que todo concuerde.