Hombres y mujeres que hicieron carne el Evangelio, que mantuvieron la vida de fe de las comunidades, ante el escaso número de presbíteros presentes en esta iglesia local
Comenzó su homilía reconociendo la importancia de las mujeres en las comunidades, mujeres que el obispo quiere que tengan cada vez más presencia en los órganos de decisión de la Iglesia local, “porque son ellas las que sostienen con la gracia de Dios el camino de nuestra Iglesia”
Ser una Iglesia compasiva, que no pasa de largo, que abraza, una Iglesia cercana, una Iglesia que se detiene, que cuida y sirve como Iglesia Samaritana
Una asamblea que fue tejida por la belleza de la diversidad y que ahora debe “llevar a las comunidades a la fe encarnada, iluminada por la lucha y en busca de la justicia, la dignidad y el cuidado de nuestra casa común”
“Seamos samaritanos en la Amazonía, sensibles al dolor, firmes en la esperanza, audaces en la profecía”