La PAZ no es una paloma, decía Ana de 6 años. La paz sí es una paloma, replicaba Jorge también de 6 años: Una paloma de color blanco que viene volando y trae una ramita verde en el pico y se lo dar a nuestros papás
Los educadores infantiles podemos, debemos y somos portadores de parte de la gran riqueza mundial, está en nuestras manos sembrar la semilla de la PAZ en el gran terreno que será el futuro, nuestros pequeños y pequeñas. Pero las condiciones laborales, la falta de ayuda y la falta de interés por parte de los órganos correspondientes que tenemos no nos ayudan a ser y a desarrollar bien nuestra profesión