La locuacidad de los obispos españoles suele dispararse en campañas electorales y con motivo de la constitución de nuevos gobiernos. Con los partidos de derechas las reivindicaciones más moderadas
Desde que se anunciara el Gobierno Progresista de Coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, los obispos han redoblado sus temores y sospechas no han cesado de expresar públicamente su inquietud
Las reacciones más sorprendentes ante el nuevo gobierno han sido las del cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, y del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz
El cardenal Cañizares ha vuelto a clamar por la unidad de España en un tono apocalíptico: "Os lo repito: Orad por España". Incorporando así la unidad de España al dogma nacionalcatólico
Jesús Sanz se ha dirigido a la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias, al grito de "Santina, sálvanos y salva a España"
¿Salvar de qué, señor arzobispo? ¿De su homofobia, antifeminismo, integrismo y de sus ataques a la Ley de Memoria Histórica? Si es para eso, que la Santina le escuche y haga el milagro