En una solemne declaración emitida este fin de semana, el secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Jerry Pillay, aseguró que este organismo “no puede conciliar el Decreto del XXV Consejo Popular Mundial Ruso que, aprobado a finales de marzo, describe el conflicto en Ucrania como una “Guerra Santa”.
Ese decreto, dirigido a las autoridades legislativas y ejecutivas de Rusia, con la aprobación del jefe de la Iglesia Ortodoxa rusa, el Patriarca Kirill, ha suscitado “graves preocupaciones entre los miembros del Consejo Mundial de Iglesias”
Pillay ha escrito a Kirill solicitando aclaraciones sobre si este Decreto debe entenderse “como una expresión de la propia posición de la Iglesia Ortodoxa Rusa”, instando igualmente a la celebración de “una reunión urgente para discutir este asunto"