"Todo cuanto en los manuales católicos, con los correspondientes “Nihil Obstat” e “Imprimatur”, se refiere, relacionado con la figura de Martín Lutero, fue, y sigue siendo, injusto, infundado y hasta inmoral
"No es fácil encontrar otros capítulos de la historia eclesiástica que hayan sufrido manipulaciones tan burdas y tan deshonrosas, lo que explica la soez letanía de descalificaciones, anatemas y condenaciones"
"Lutero fue un hombre de Dios, a quien en sus tiempos y en los posteriores, no pocos, en el entorno de la misma Santa Sede, calificarían de 'don de Dios', de 'regalo divino' y de 'testigo del Evangelio'"
"Hizo uso ejemplar del don de la palabra impresa, recientemente desvelado entonces, con su apostolizadora misión de educación en la fe, al pueblo más pueblo"
"Jamás percibió honorarios por sus escritos con el convencimiento por su parte de que "con la misión apostólica de la comunicación y difusión de la gracia no era posible comerciar ni enriquecerse"
"A la Iglesia católica siguen haciéndole falta todavía buenas porciones del aura fresca que identificó a Lutero, en atmósferas obsesionadas por el pecado y la condenación"