El cardenal y arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, el arzobispo Joan Planellas, el rector Joaquin Fortuny y representantes de la esfera diplomática tarraconense y catalana se dieron cita en la iglesia prioral de Sant Pere en Reus para celebrar una misa de acción de gracias por la declaración del arquitecto Gaudí como venerable, la misma en la que Francesc Gaudí i Antònia Cornet llevaron en brazos a uno de sus cinco hijos para adentrarlo en la fe cristiana
La celebración, "un paso más en su camino hacia los altares", como remarcaba el arzobispo, era "histórica" y, en palabras suyas, invitaba a "reflexionar sobre la santidad en la vida cotidiana"
Una fiesta para dar gracias, también, "a Francisco", una decisión que tomó el pontífice una semana antes de morir, que ha tenido mucho que ver en el hecho de que hoy se abracen las Iglesias de Barcelona y Tarragona, señaló Fortuny