"Se peca contra el Espíritu, que es comunión, cuando nos convertimos, aunque sea por ligereza, en instrumentos de división; y le hacemos el juego al enemigo, que no sale a la luz y ama los rumores y las insinuaciones, que fomenta los partidos y las cordadas, alimenta la nostalgia del pasado, la desconfianza, el pesimismo, el miedo"
"¿Mi realización depende de lo bueno que soy, del cargo que obtengo, de los cumplidos que recibo, de la carrera que hago, de los superiores o colaboradores que tengo, de las comodidades que puedo garantizarme, o de la unción que perfuma mi vida?"
La misa de esta mañana fue la primera de una serie de celebraciones que continuarán esta tarde con el tradicional lavado de pies, esta vez en una cárcel de las afueras de Roma a la que el Papa ya fue en 2013, y que tendrán sus puntos altos mañana con el Via Crucis y el domingo con la bendición pascual desde el balcón central de la Basílica de San Pedro