ARPILLERAS DE ESPERANZA: BORDANDO EL EVANGELIO DE LAS QUE SE QUEDAN
#LectioDivinaFeminista2026
Mt 26, 14-27,66
INTRODUCCIÓN
Queridas hermanas, Acá manifiesto, que entre la profundidad de las Escrituras y el caminar firme de nuestros tacones —esos que representan nuestra dignidad y nuestra historia— vamos a desentrañar la Pasión según Mateo.
Para nosotras, las mujeres latinoamericanas que hemos cruzado el umbral de los 50 años, el relato de Mateo 26:14 al 27:66 no es solo una crónica de muerte, sino un espejo de nuestras propias resistencias y de la sacralidad de nuestra presencia.
Lectio (Lectura)
1. La Mesa: El Altar de la Resistencia (Mateo 26, 17-30)
En la tradición latina, la mesa es el dominio de la mujer. Mateo nos narra la preparación de la Pascua. Mientras la historia oficial se centra en los Doce, la teología feminista nos invita a mirar a quienes prepararon el pan, limpiaron la sala y sostuvieron la logística del encuentro.
2. Getsemaní: El Sudor de las Invisibles (Mateo 26, 36-46)
Jesús vive su agonía en soledad mientras sus amigos duermen. ¿Cuántas veces, como mujer latinoamericana, has velado el sueño de otros mientras tu propio corazón "estaba triste hasta la muerte"?
3. El Juicio y el Silencio de las Estructuras (Mateo 26, 57 - 27, 26)
Frente a Caifás y Pilato, vemos el poder patriarcal en su máxima expresión: juicios amañados, voces que gritan para silenciar la verdad.
4. Las Que Se Quedan: La Teología del "Estar" (Mateo 27, 55-56)
Este es el clímax de nuestra lectura. El texto dice: "Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole".
Mientras los hombres huían, las mujeres —especialmente las de mayor edad y experiencia, como María Magdalena y la madre de los hijos de Zebedeo— permanecieron.
Meditatio (Meditación): La Geografía de nuestra Fidelidad
En este texto de Mateo, hay un contraste doloroso: los que tenían el poder y las promesas (los discípulos, los sumos sacerdotes, Pilato) huyen, traicionan o se lavan las manos. Sin embargo, en los bordes de la escena, estamos nosotras.
1. El Sagrado Oficio de la Presencia
A menudo, la sociedad nos dice que después de los 50 nos volvemos "invisibles". Pero en el Calvario, la invisibilidad fue una elección política y de amor. Las mujeres de Mateo 27, 55 no estaban allí para ser protagonistas, sino para sostener la mirada.
Meditación: ¿A cuántas personas has "sostenido la mirada" en sus momentos de agonía? Tu presencia silenciosa no es pasividad; es la forma más alta de resistencia teológica.
2. El Cuerpo que Entrega y el Cuerpo que Recibe
Jesús entrega su cuerpo ("Esto es mi cuerpo"). Nosotras, las mujeres latinoamericanas, hemos entregado el nuestro en partos, en largas jornadas de trabajo, en abrazos que sanan.
Aceptación: Al mirar a Jesús despojado, reconcíliate con tu propio cuerpo maduro. Es un territorio sagrado que, al igual que el de Cristo, ha conocido el límite, pero sigue siendo canal de vida.
3. La Sabiduría del Sábado Santo (El Entretiempo)
El texto termina con una piedra sellando un sepulcro. Para muchas mujeres de nuestra edad, la vida puede sentirse a veces como ese "sepulcro": sueños que no se cumplieron o duelos que pesan. Pero recuerda: las mujeres no se fueron a dormir; se quedaron allí, sentadas frente al sepulcro (Mt 27, 61).
Poder Femenino: Tenemos la capacidad de habitar la incertidumbre sin desesperar. Sabemos que después de la noche más larga, algo se está gestando en la oscuridad.
Un instante de silencio activo
Cierra los ojos y repite para ti misma:
"No soy lo que he perdido, soy la fidelidad con la que me he quedado al pie de mis cruces. Dios habita en mi resistencia y mi madurez es mi corona".
Contemplatio (Contemplación): "La Pasión según nuestras Entrañas"
I. El Altar de tu Historia (Tu Cuerpo-Territorio)
Mira tus manos por un momento. Esas manos que, como las mujeres que prepararon la Pascua en Mateo 26, han amasado sueños, han curado heridas y han sostenido la economía del cuidado en tu hogar.
- Contempla: Jesús entrega su cuerpo como alimento. Tú, mujer latina, has entregado el tuyo día tras día. En esta etapa de tu vida, después de los 50, tu cuerpo no está "gastado"; está consagrado. Cada arruga es un versículo de fidelidad.
- Dite a ti misma: "Mi cuerpo es memoria viva de la entrega de Dios".
II. El Grito del Silencio (Tu Sabiduría Profética)
En el relato, la esposa de Pilato envía un mensaje: "No tengas nada que ver con ese justo" (Mt 27, 19). Ella es la única que ve la verdad cuando todos los hombres están ciegos de poder.
- Contempla: ¿Cuántas veces has sido tú esa voz de advertencia en tu comunidad o familia que nadie quiso escuchar? A menudo, a nosotras las mujeres mayores se nos tacha de "exageradas" o "intuitivas". Mateo nos devuelve la autoridad. Tu intuición es un lugar teológico.
- Dite a ti misma: "Mi voz tiene peso, mi discernimiento es sagrado".
III. El Arte de "Estar Allí" (Tu Poder de Permanencia)
Llegamos al pie de la cruz (Mt 27, 55). El texto dice que había "muchas mujeres mirando de lejos". Ese "mirar de lejos" no era cobardía; era la distancia necesaria para que el amor no se quebrara ante el horror.
- Contempla: Tú sabes lo que es quedarse cuando los demás se van. Te has quedado en el hospital, te has quedado en la crisis económica, te has quedado cuando el dolor era insoportable. Como las mujeres de Galilea, tu madurez te ha dado el superpoder de la presencia constante. No necesitas gritar para ser la columna que sostiene el templo.
- Dite a ti misma: "Mi permanencia es mi victoria".
IV. La Piedra y la Espera (Tu Esperanza Latina)
El relato termina con una piedra (Mt 27, 60). Pero tú, mujer de fe probada, sabes que las piedras no tienen la última palabra. En América Latina, las mujeres hemos aprendido a sembrar flores sobre las piedras.
- Contempla: Tu vida hoy, a tus más de 50, no es un atardecer que se apaga, sino el Sábado Santo de la esperanza. Estás en ese umbral donde sabes que la vida siempre encuentra una grieta para brotar.
- Dite a ti misma: "Soy guardiana de la esperanza, incluso frente al sepulcro".
Oración de Cierre:
"Señor de la Vida, gracias por mi historia de mujer latina. Gracias porque en la Pasión de tu Hijo reconozco mi propia fuerza. No camino sola; camino con las mujeres de Galilea, con mis abuelas y con mis hermanas. Mis tacones hoy pisan firme, porque sé que el Dios que sufrió en la cruz, hoy vive en mi resistencia. Amén."
Actio (Acción)
A continuación, presento una estrategia artística concreta titulada: "Mantos de Resistencia: Retazos de la Pasión en Cuerpo de Mujer". Esta propuesta utiliza la técnica de la Arpillera Latinoamericana (tradición de denuncia y sanación textil) fusionada con la narrativa de Mateo 26-27.
Estrategia: "Mantos de Resistencia"
Esta estrategia busca que las mujeres mayores dejen de ser meras espectadora de la Pasión para convertirse en la autora de su propio lienzo sagrado, utilizando el arte textil como un acto de justicia poética.
1. El Concepto Teológico-Artístico
En Mateo 27:59, se menciona que José de Arimatea envolvió el cuerpo de Jesús en una "sábana limpia". Desde nuestra teología feminista, nos preguntamos: ¿Quién tejió esa sábana? ¿Qué hilos de dolor y esperanza había en las telas de las mujeres que miraban de lejos?
2. Desarrollo de la Actividad: "La Arpillera de mi Propio Calvario"
Fase A: Recolección de la Memoria (Materiales)
- Pediremos a las mujeres que traigan retazos de telas que tengan significado: un trozo de tela de una ropa de bebé o de la niñez de sus hijos o hijas, el pañuelo de una madre, un resto de cortina de su primer hogar.
- Significado: Al usar telas "usadas", estamos afirmando que nuestra historia (nuestra madurez) es la materia prima de lo sagrado.
Fase B: El "Bordado de la Presencia" (Técnica)
Sobre un soporte de tela rústica (yute o lona), cada mujer creará un cuadro textil representando una de estas tres escenas de Mateo, pero re-imaginada:
- La Mesa Compartida (Mt 26:26): En lugar de los Doce, bordar una mesa circular donde ella y sus ancestras comparten el pan.
- El Rostro en el Huerto (Mt 26:39): Bordar el suelo de Getsemaní, pero haciendo que de las lágrimas de Cristo (y las suyas) broten flores típicas de su región (cempasúchil, lirios, crisantemos).
- Las Que Se Quedan (Mt 27:55): Representarse a sí misma, con su dignidad, de pie frente a la cruz, no como una víctima, sino como la Guardiana de la Vida.
Fase C: El "Punto de Cruz" (Diálogo Teológico)
Mientras bordan, se realiza un círculo de palabra donde cada puntada es una oración.
- Puntada atrás: Para sanar el pasado.
- Punto de nudo: Para fijar las certezas de la fe.
- Hilos dorados: Para resaltar las cicatrices que hoy son sabiduría.
3. La Instalación Final: "El Tendedero de la Resurrección"
En lugar de colgar las obras en una galería tradicional, las arpilleras se cuelgan en un tendedero de ropa al aire libre. Acá en El Salvador, sería en los lavaderos públicos.
- Por qué: El tendedero es un símbolo del trabajo doméstico invisibilizado de la mujer latina. Al colgar nuestra "teología textil" allí, estamos diciendo que lo cotidiano es el lugar donde ocurre la redención.
Impacto Esperado en las Mujeres mayores
- Empoderamiento: Pasa de ser "la que lava la ropa" a ser "la que teje la historia sagrada".
- Sanación: Al plasmar sus dolores (sus "pasiones" personales) en tela, el trauma se vuelve belleza y testimonio.
- Visibilidad: La obra plástica grita lo que el silencio de los siglos ha callado.
CANTO
https://youtu.be/1B2IyN4f_SE?si=oTu3S148Y4ovvOsl