'Que no pasen tanto frío': Uno de cada diez conventos españoles no puede pagar la calefacción
En los meses más fríos del año muchas comunidades contemplativas evitan el uso de la calefacción para reducir gastos. El frío que soportan es extremo y puede afectar seriamente a su salud. La Fundación DeClausura lanza una campaña para ayudarlas
(Fundación DeClausura).- Durante el invierno, el gasto de la calefacción se suma al resto de costes mensuales de los monasterios y conventos que, además sus gastos habituales, suelen afrontar gastos de obras, reparaciones o arreglos inevitables. Ante esta situación, la encrucijada es clara y la decisión habitual pasa por reducir el único gasto que resulta “evitable”: no encender la calefacción o encenderla lo mínimo posible.
La encienden donde es imprescindible, como la habitación de las hermanas enfermas o de las más mayores; en el refectorio mientras comen; y en el coro mientras rezan pues allí es donde pasan más tiempo.
Muchas comunidades no tienen un sistema de calefacción con radiadores en sus habitaciones o celdas. Antiguamente era normal, pero quizás en nuestros días resulte demasiado extremo.
Sabemos que el frío puede provocar problemas de salud a nivel respiratorio, desde catarros y gripes hasta neumonías. También problemas articulares y reumas, e incluso sabañones.
Su solución para afrontarlo es abrigarse con un jersey sobre otro bajo el hábito. En la Fundación DeClausura creemos que entre todos podemos encontrar una mejor solución. En nuestras manos está ayudar a las comunidades a cubrir parte de su gasto en calefacción para que puedan optar por encenderla un poquito más.
Cualquier pequeña aportación contribuirá a que pasen menos frío y que estos meses de invierno sean más llevaderos y saludables dentro de nuestros monasterios y conventos.
Dona. Que no pasen tanto frío, en tus manos está.