14 ene 2024
"Venid y veréis": Jesús no ofrece la geolocalización de su intimidad
"¡He aquí el Cordero de Dios!", dice Juan. Y Jesús sigue caminando. Y Juan no le detiene, no le bloquea, le deja ir al paso de sus pies
"Aquellos primeros discípulos de Jesús se sienten físicamente atraídos por el paso del hombre. No le hablan, no le piden que se detenga, simplemente van tras él. Nadie se detiene. Todos van"
"Le preguntan dónde está su casa, el lugar de su vida ordinaria, de su sueño, no de su enseñanza pública. Parecen querer entrar en la vida ordinaria de aquel maestro, en su relación inmediata con él"