Hazte socio/a
Última hora:
Todo sobre Magnifica Humanitas

Nos asistirá siempre la ayuda del Espíritu Santo: Cardenal Carlos Aguiar Retes, Pentecostés

"Porque todos nosotros hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, sirvamos a los demás desde esas cualidades que Dios nos ha ido regalando"

Cardenal Aguiar en la misa de Pentecoste

“El día de Pentecostés todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. Entonces aparecieron lenguas de fuego, se posaron sobre ellos y se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu inducía a expresarse”.

Las lenguas de fuego indican que el Espíritu Santo capacita para transmitir con gran pasión y convicción, que Jesús, nuestro Salvador, está vivo y nos ha indicado el camino a vivir según sus enseñanzas, y así lograr la vida eterna en la casa de Dios Padre en el cielo.

También esta primera lectura afirma:

“En esos días había en Jerusalén judíos devotos venidos de todas partes del mundo… Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: ‘¿No son galileos todos estos que están hablando?… Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua’”.

Nosotros, que hemos recibido el Espíritu Santo en el sacramento de la Confirmación, podremos también compartir las maravillas que Dios ha realizado en nuestras vidas.

Pentecostés

Por eso es tan interesante e importante seguir promoviendo el examen de conciencia, que a veces solamente lo hacemos para ver en qué me equivoqué. Hay que ver también en qué acerté, para que esos aciertos puedan reiterarse en beneficio de nuestros prójimos.

El apóstol San Pablo, en la segunda lectura, nos recuerda que:

“Nadie puede llamar a Jesús Señor si no es bajo la acción del Espíritu Santo… y bajo su acción… hay diferentes dones, servicios y actividades, pero Dios es el mismo. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común”.

Y la pluralidad de carismas es para beneficio de la comunidad… Nunca pensemos que las buenas cualidades que yo tengo es para que yo sea bueno, indudable, pero es para servir a los demás desde esas cualidades que Dios me ha ido regalando.

“Porque todos nosotros hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo. Y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu”.

Y finalmente, en el Evangelio hemos escuchado que Jesús resucitado pide a sus discípulos que continúen la misión que Él recibió de Dios nuestro Padre. Dice así San Juan en el Evangelio:

“Al anochecer del día de la resurrección, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz esté con ustedes… Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo… Reciban el Espíritu Santo’”.

Por eso, todo discípulo de Jesucristo, todos nosotros bautizados somos hijos de Dios, somos llamados a ser discípulos de Cristo.

Todo discípulo de Jesucristo debe tomar conciencia de que pertenecemos a la Iglesia para dar testimonio de que Cristo vive y se hace presente a través de nuestra misión de darlo a conocer a los demás, con la plena confianza, no en nuestras propias capacidades, sino que nos asistirá siempre la ayuda del Espíritu Santo.

¿Saben quién procedió así? ¿Quién tengo detrás de mí? ¿Quién está acá atrás? María de Guadalupe, nuestra Madre María de Guadalupe.

La Virgen de Guadalupe y el Nican Mopohua | Revista Caras México

Por eso los invito a ponernos de pie y, mirando a nuestra Madre María, le pidamos su ayuda para que seamos fieles discípulos de su Hijo Jesús, como ella lo fue.

Madre nuestra, María de Guadalupe, tú viniste a nuestras tierras para darnos a conocer al “Verdadero Dios por quien se vive”; sin duda enviada por Dios Padre para que conociéramos a tu Hijo Jesús, y mediante Él, al Espíritu Santo, que te acompañó para ser la Madre de Dios, por quien vivimos.

Te pedimos nos concedas tu auxilio para dar a conocer las maravillas que realiza el Espíritu Santo a través de nuestras personas, cuando cumplimos nuestra vocación de discípulos misioneros.

Danos el ánimo de ser constantes, para conocer a tu Hijo Jesús, leyendo y meditando los Evangelios; y lograr ser buenos discípulos, participando en la Eucaristía y siendo misericordiosos para generar en nuestros ambientes sociales una favorable fraternidad solidaria con nuestros prójimos.

Por eso invocamos tu auxilio, especialmente por todas las familias cristianas, para que sean una Iglesia doméstica, donde la ayuda fraterna y solidaria sea constante, propiciando con nuestra conducta la reconciliación y la paz social.

Pueblo que es Iglesia

Todos los fieles aquí presentes este domingo nos encomendamos a ti, que brillas en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen, María de Guadalupe! Amén.

También te puede interesar

Lo último