El lamento de Satué sobre Ceuta: "Dios mío, ¡cuándo vamos a superar esta pandemia de polarización!"
Este pronunciamiento a través de su cuenta en X es uno de los primeros que efectúan en todo este tiempo los obispos españoles, excepción hecha de la entrevista en Religión Digital de Fernando García Cadiñanos, obispo responsable de Migraciones, la carta pastoral del obispo de Sant Feliu y del tuit del presidente de la CEE, Luis Argüello, en donde afirmaba que “La invasión de Ceuta es un test”.
"Dios mío, ¡cuándo vamos a superar esta pandemia de polarización!". Es el lamento del obispo de Málaga, José Antonio Satué, que se hace eco de la situación que se está viviendo en Ceuta desde el estallido de la crisis humanitaria el pasado 31 de julio, cuando unas 70.000 personas cruzaron de manera irregular la frontera con Maruecos, la mayoría a nado, lo que ha dejado un saldo de cerca de 200 fallecidos.
El mismo día en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecía en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre su gestión de estos hecho tan graves que han ahondado en la fractura social y llevado al borde del enfrentamiento entre los propios ceutíes, desbordados por los acontecimientos, este pronunciamiento público de Satué a través de su cuenta en X, es uno de los primeros que efectúan en todo este tiempo los obispos españoles, excepción hecha, entre otros, de la entrevista en Religión Digital de Fernando García Cadiñanos, obispo responsable de Migraciones, la carta pastoral del obispo de Sant Feliu y del tuit del presidente de la CEE, Luis Argüello, en donde afirmaba que “La invasión de Ceuta es un test”.
"¿Es tan difícil sentir empatía con la población ceutí (y especialmente de mujeres y niños), que no puede vivir con normalidad desde hace más de un mes, y a la vez sentir empatía con las personas que entraron en la ciudad manipuladas y que ahora no saben que futuro les espera?", escribe el obispo de Málaga en la primera parte de su post.
"Viendo los medios de comunicación, y especialmente las redes sociales, parece que es imposible sentir empatía con unos y con otros. Parece que si apoyas a unos tienes que odiar a otros... Dios mío, ¡cuándo vamos a superar esta pandemia de polarización!", concluye el pastor su breve y preocupada reflexión.
Una preocupación que no es exclusiva de un puñado de obispos que, ante el clima de miedo que se ha ido extendiendo –tanto Cadiñanos como Satué han sido objeto de insultos por estos posicionamientos que rezuman Evangelio–, se piensan mucho salir a decir algo a la plaza pública. Sin embargo, estos días la preocupación ante el silencio general no sólo ha ido creciendo eentre ellos, sino asombrando a a varios más por no coordinarse para ofrecer una respuesta.
En este sentido, parece que querdan muy lejos los inequívocos llamamientos que hizo el papa León XIV hace apenas tres meses desde el puerto de Arguineguín, delante del conjunto del Episcopado español. Quizás por eso ha vuelto a repetirlo, alto, nítido, claro ¡y en español! el pasado miércoles, durante la audiencia general: "La Iglesia no puede permanecer pasiva ni indiferente a lo que ocurre en el mundo".