Donald Trump: ¿Loco o el perfecto inmoral?
Pero el mundo, ¿en manos de quién está? Rasgos psicopáticos y narcisistas del presidente de EE.UU.
¿Enajenación o el ejecutor perfecto? El inquietante análisis de Trump
El jueves 16 de abril, en el programa de televisión "Todo es mentira", el doctor Oriol Mitjà puso voz a una inquietud que recorre el mundo: el comportamiento de Donald Trump no solo es atípico, sino que muestra señales que cualquier manual de psiquiatría calificaría de alarmantes.
Es cierto que no tenemos acceso a su historial clínico ni un certificado oficial, pero la observación de la conducta es una herramienta empírica. Y lo que vemos es un patrón de rasgos psicopáticos y narcisistas que se manifiestan en hitos que parecen sacados de una distopía:
- El Complejo de Mesías: Esa inquietante tendencia a compartir imágenes donde se le equipara con Jesucristo o se le otorga una mística casi papal. No es solo un meme; es la proyección de alguien que se cree ungido por una autoridad superior (cuestión esta que no es tan extraña en el fascismo).
- La validación patológica: Su obsesión con el Premio Nobel de la Paz. No lo quiere por la paz, lo quiere por el trofeo, por la confirmación de una superioridad que su ego le exige constantemente, y ni siquiera lo disimula.
- La amenaza como sistema: El uso de la intimidación contra jueces, prensa y opositores, la amenaza de aranceles, decir hoy “A” para mañana decir “B” sin ningún complejo y, lo peor, su ausencia de remordimiento al señalar y aplastar a quien no le rinda pleitesía es un rasgo nuclear de la psicopatía funcional.
¿Locura o una aterradora falta de ética?
Sin embargo, aquí es donde el análisis se vuelve aún más oscuro. Existe una posibilidad que no podemos ignorar: ¿Y si Trump no está enajenado, sino que es simplemente la persona con la menor ética posible para el puesto?
Cabe la opción de que no sea un "loco", sino el ejecutor impúdico, el perfecto inmoral. El ala más ultra de los republicanos estadounidenses tiene un proyecto radical que requiere de alguien sin filtros, sin arrepentimiento y sin los frenos morales que detendrían a cualquier político que consideremos “normal”. Quizás no estamos ante un brote psiquiátrico, sino ante alguien que, de forma consciente y deliberada, se atreve a llevar a cabo las salvajadas e injusticias que otros solo se atreverían a soñar.
Es aquí donde me asombro cuando escucho a alguien decir alegremente que Trump “es el único político sincero que hay”. Precisamente eso es lo que me aterra: que cumpla las barbaridades y amenazas que le pasan por su cabeza sin ningún tipo de freno o pudor.
Tener ese nivel de poder en manos de alguien que o bien ha perdido el juicio, o bien ha renunciado por completo a la ética, es un escenario que debería hacernos reflexionar a todos.
El desafío al Intelectualismo Moral: cuando el mal no es un error, sino una herramienta
Esta situación nos obliga a confrontar el intelectualismo moral de Sócrates, quien sostenía que nadie hace el mal a sabiendas, sino por ignorancia del Bien. Sin embargo, frente a Trump, surge la duda que Aristóteles ya anticipó en su Ética a Nicómaco: el mal ético no es un error de cálculo técnico o ignorancia, sino un acto deseado voluntariamente por quien conoce el Bien y decide ignorar el límite del Métron.
Mientras que para el intelectualismo el juicio depende del conocimiento, Aristóteles nos enseña que el Bien se aprende en la acción práctica y el hábito; se aprende el bien haciendo el bien. Si Trump actúa con total ausencia de remordimiento, no es por falta de luces, sino por una voluntad que desprecia la Justicia y la Philía (amistad) como vínculos comunitarios. En este escenario, el mal no es un fallo del intelecto, sino una herramienta de poder utilizada por quien ha renunciado a la medida de lo humano para ejercer una inmoralidad perfecta.
Lo que es innegable es que, sea por una condición clínica o por una estrategia deliberada, su figura ha obligado a los expertos a revaluar los límites de lo que consideramos 'normal' en la alta política.
p.d: ¡Sálvese quien pueda!
*Análisis psiquiátrico del comportamiento de Trump: https://www.youtube.com/watch?v=Z3Ykeu81_bE