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José Carlos Enríquez Díaz

José Carlos Enríquez Díaz

18 may 2026

El sábado como instrumento político: fe, poder y narrativa en la estrategia de Donald Trump

Cuando el poder político invoca lo sagrado, la democracia entra en terreno resbaladizo. La propuesta de un “Shabat nacional” en Estados Unidos no es solo un gesto simbólico hacia la tradición judía, sino un movimiento que revela hasta qué punto la religión puede ser utilizada como herramienta de legitimación, movilización y control en la batalla por el relato público.

17 may 2026

20 de mayo: Cuba ante el abismo entre la historia, el cansancio y la amenaza

Lo que impulsa Donald Trump contra Cuba no es política exterior, es castigo colectivo: convertir el hambre, la oscuridad y la desesperación en herramientas de poder es moralmente indefendible.

Quien juega a “tomar” un país como si fuera un botín, está dispuesto a sacrificar a millones de civiles en el altar de su ambición política, y eso la historia lo llama por su nombre: abuso de poder.

14 may 2026

Cuba: el grito de un pueblo entre la solidaridad y el dolor

Cuba no está viviendo una crisis más: está atravesando un colapso humano silencioso que se mide en hambre, exilio y familias rotas.

Y mientras el mundo discute causas y culpables, un pueblo entero intenta simplemente sobrevivir a cada día.

13 may 2026

El pan que da vida: la luminosa llamada del obispo Fernando García Cadiñanos a redescubrir la Primera Comunión

La carta del obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, a las familias que preparan la Primera Comunión de sus hijos no es solo una exhortación pastoral: es una llamada serena y profunda a redescubrir el corazón de la fe.

Entre la sencillez del pan y la grandeza del misterio, recuerda que lo que comienza ese día no es una celebración que termina, sino una vida entera que se abre.

12 may 2026

¿Por qué no te callas, Donald?

Cuando pedir paz se convierte en una amenaza, algo se ha torcido profundamente en el mundo. Y cuando el ruido pretende silenciar la cordura, conviene preguntar —otra vez—: ¿por qué no te callas, Donald?