"Y estando allí sentado, se le empezaron abrir los ojos del entendimiento; y no que viese alguna visión, sino entendiendo y conociendo muchas cosas, tanto de cosas espirituales, como de cosas de la fe y de letras; y esto con una ilustración tan grande, que le parecían todas las cosas nuevas"
Se me antoja que aquel día tuvo Íñigo algo semejante a lo que cuenta los que vienen del lejano Oriente y llaman la “iluminación”, o una ilustración, como decimos aquí, tras la que el hombre ve definitivamente claro y aprecia el verdadero valor de las cosas, el sentido de la vida y como una ciencia infusa.
El film retrata la posguerra desde la ventana del suburbio y la biografía singular del padre LLanos
Todo un desafío por la complejidad del personaje y el darlo a conocer en un momento de neoanticlericalismo, donde, aunque se trate de un cura de izquierdas, para la opinión pública actual la Iglesia vuelve a estar en la picota.
Su reaiizador ha logrado que la imagen hable por sí misma. Rescatando fotos y fragmentos filmados muy elocuentes, algunos desconocidos, llega a presentar la figura polémica del padre Llanos desde un esfuerzo de objetividad, ofreciendo todas sus facetas
El documental va evolucionando del retrato de Llanos hacia la evolución política del Pozo, mostrando claramente una opción de izquierdas, favorable al socialismo, pero sin traicionar nunca toda la identidad del personaje.
Llanos aparece como un Quijote actual, que solo buscaba la justicia para los oprimidos, desde su opción radical a través del seguimiento a Jesús de Nazaret, uno de los sacerdotes que contribuyeron más al desenganche de la Iglesia del nacionalcatolicismo
Armonía, paz, dulzura y unción trascendida son los sentimientos que emite esta tabla del siglo XVI que se conserva en el Museo Antiguo de Sigüenza, procedente de la cercana pedanía de Pozanco
Hoy mirar esta tabla nos sitúa en el no-tiempo del arte, que toca la fibra más secreta del ser humano, con un canto íntimo a la muerte y la Vida, dejándonos en el alma ese sabor a más, la inefable paz eterna de una Pascua secretamente oculta ya en el mismo sepulcro.
En su undécimo año de pontificado, dedico al papa Francisco este soneto en agradecimiento a su labor por acercar mas a la Iglesia al evangelio de Jesús
Ahora, que, no se sabe cómo, tus enemigos hipócritas y fariseos del momento, parecen brotar de entre las piedras; y, algunos, desde tu Iglesia, quieren mancillar tu pontificado desde sus trincheras ultracatólicas.
Te queremos, porque...
Eres un ser humano. Parece obvio, pero no lo es tanto. Has dejado lejos el papa intocable. No ya el de la tiara, la silla gestatoria y el “nos”, benditamente rechazado por tus predecesores. Sino el enclaustrado en el terzo piano, a veces inaccesible, que hablaba sin escuchar, caminaba sin pisar la calle, predicaba con tal seguridad que parecía hacerlo casi siempre ex catedra y se parecía más al pontífice que al padre.
Tus mejores amigos son los pobres. A ellos has dedicados tus párrafos y acciones más osados, más cariñosos, más valientes, a riesgo de ser calificado de “marxista”, “populista”, “peronista” y otras sandeces más. Por jugártela por los explotados, los inmigrantes, los marginados, los vagabundos, los últimos de esta sociedad injusta, teniendo como tu código de comportamiento, el mejor y más arriesgado de todos, las bienaventuranzas de Jesús. Y también por las mujeres, dando algunos pasos para subir algunos puestos en la Iglesia.
Pero sobre todo por tu sabor a Evangelio. A la pregunta de si eres un papa progresista o conservador, siempre opto por una respuesta: Ni lo uno, ni lo otro. Eres un papa evangélico. ¿Es esto progreso o no? Cada cual responda. ¿Está cambiando a la Iglesia con grandes reformas? Intenta, como puede y le dejan, acercarla más a Jesús. Eso es lo más arriesgado que se puede hacer, tanto como para provocar al mismo tiempo iras y amor o seguimiento, tanto como ser Signo de Contradicción.
Que Jesús nazca de nuevo en lo profundo de vuestros corazones, gracias al silencio, esa cuna secreta sin palabras que hace aparecer la Palabra en nuestro interior como un saboreo de la eternidad sin tiempo e ilumine con la Luz sobre toda luz también en vuestro entorno.
¡Con cariño, feliz Navidad!
Y mi obsequio de cada año: este soneto-villancico con los mejores deseos para ti y todos los tuyos:
Un pintor habría utilizado para retratarlo colores pálidos para trazar suavemente un rostro entre frágil e inteligente, solitario y cordial, humilde y respondón
Un rasgo de sus comienzos nos emociona especialmente, su confesión de que de niño fue pastor literal de ovejas
Sobre el sustrato de una psicología frágil y sensible, como él mismo confiesa que es la suya, eso ha supuesto tener que afrontar muchas noches oscuras, incomprensiones, soledad e incluso tener que superar en varias ocasiones la depresión
"El motor de lo que hago y deseo seguir haciendo, hasta el final de mis días, es la experiencia de Jesús, el Señor de mi vida, tal como lo he encontrado en el Evangelio.”
Adolfo Nicolás, al despedirse, le dijo: “Reza mucho por la Iglesia; porque más bajo de lo que ha caído, ya no puede caer”
"Ahora, que hemos entrado, en picado, en la crisis de la Religión y de Dios, empezamos a tomar conciencia de que al Dios trascendente solamente podemos conocerlo en la humanización de Dios, tal como lo vemos y lo palpamos en el Evangelio, en la vida y en las obras de Jesús.”
Acaso nunca habría podido imaginar José María Castillo, como ha sucedido a otros teólogos oficialmente proscritos, que un papa llegara a leer sus libros, llamarle personalmente y revalidar su trabajo de conciencia profética en la Iglesia.
La parábola de los dos gemelos en el seno materno quizás nos ayude a comprender la muerte.
No convertiríamos en drama el hecho de que cada día estamos muriendo un poco, si estuviéramos convencidos de que la muerte es solo un cambio de frecuencia o al menos, incluso para el que carezca de creencias en el más allá, una desembocadura inevitable que es parte de la vida como el nacimiento o la relación amorosa.
Vivimos más que nunca ensordecidos por el ruido. Hay un ruido exterior que no para: en el bar, en el coche, en casa, en la calle.
Hay otro ruido interior más peligroso, el de la mente, que runrunea dentro de nosotros desde un personaje que creemos ser y no somos.
La mente siempre nos contamina con sus ruidos, alejándonos de lo que es. Sólo el silencio nos libera. Pero le tenemos pavor, porque lo identificamos con soledad y vacío, sin apreciar que es una soledad acompañada del Universo y un vacío lleno.
El silencio interior es la mejor terapia que existe. Dice Ana María Schlutter que “el silencio es regresar a casa”, es decir, recuperar nuestra identidad
Se trata de sortear ese “loro interior” e ir conectando con el fondo de nuestro ser, donde estamos bien; quizás porque salimos así de fábrica y poco a poco nos hemos ido estropeando con palizas mentales e identificaciones absurdas
La tristeza mayor del hombre proviene de sentirse separado, en definitiva, solo en medio de una multitud, solicitado por millones de signos y sonidos. El silencio cura porque nos conecta con lo que somos,
En estos días vacacionales, que muchos volvemos al mar, ofrezco esta meditación que une lo incomprensible y lo fascinante, la intuición que despierta el mar, que tiene algunas concomitancias con las vivencias de la fe
Tres cosas me han impresionado de la acogida portuguesa al papa: la naturalidad del gobierno, la perfecta organización y su sentido universal.
Del papa, su sobriedad, oratoria pedagógica y una visión de Dios personalista: Acoge plenamente "tu tú", tal como eres. No como en el mundo virtual, donde desapareces.
Francisco presenta la Iglesia a los jóvenes lejos de un "club de pijos", ni un corral de prohibiciones. ¡Caben todos!
El escalón básico para ser libre es tener acceso a la alimentación, la habitación, la salud, la cultura, la relación humana...
Tenía razón el padre Baltasar Gracián, que sufrió los sinsabores de la persecución por sus ideas, al decir que “no hay señorío mayor que la libertad de corazón”
Al cabo de los años he descubierto que libertad es responder a lo más hondo de mí mismo, al horizonte que llevo inscrito en mi interior
La verdadera religión hace hombres libres y quita los miedos. Permite leer de otra manera el universo
Es cierto que tenemos que vivir en el mundo de la manifestación, de la apariencia, que es temporal y cambiante, pero basta con contemplar ese no sé qué que hay detrás, algo no tornadizo que llevo dentro para ser libre en cualquier estado o condición.