"La guerra de Ucrania está poniendo de manifiesto la falta de humanidad que existe en el mundo. Es una expresión de la crisis de valores que vivimos. Una guerra entre dos imperios, Estados Unidos y Rusia"
"Llama la atención que los países de la Unión Europea en vez de buscar alternativas para poner fin a la guerra, hayan optado por enviar cada vez más armamento bélico"
"Tampoco la ONU ha tenido capacidad para dialogar. Está condicionada por el Consejo de Seguridad y los países del G-7. No tiene ninguna fuerza moral"
"No existe en los gobiernos del mundo voluntad para garantizar la paz… El poderoso sistema económico mundial, –hoy llamado anarcocapitalismo-, se alimenta de guerras y del sufrimiento de los pueblos"
"Mientras tanto, el espectro del hambre amenaza al mundo entero, pero sobre todo a países africanos: Sudán, Etiopía, Eritrea, Somalia, Kenia, Uganda, Mauritania, Mali, Níger, Nigeria, Chad, Sudán…"
"Razón tiene el papa Francisco cuando señala que el incremento de la industria armamentista frente al hambre en el mundo es una ofensa a la humanidad, particularmente a los pobres y una blasfemia contra Dios"
Un tema tan delicado y polémico como es éste, la sensatez nos dice que es necesario estar abiertos al diálogo para escuchar a todos y respetar las distintas opiniones, incluso debatirlas con razones científicas, antropológicas, filosóficas, teológicas, éticas y jurídicas, superando prejuicios, posturas estrechas, dogmáticas y fundamentalistas, con una actitud, efectivamente, siempre a favor de la vida.
Cumplo 79 años. ¿Doy por concluida mi misión? ¿Se han quedado sin futuro mis deseos? Ni mucho menos. Mientras tenga vida seguiré soñando y luchando por lo que creo, aceptando, evidentemente, las limitaciones de la edad.
No encuentro sino en el Crucificado la respuesta a esta pregunta. En la cruz Jesús carga con la injusticia de este mundo y con todo el sufrimiento humano. Solo en su resurrección se encuentra la respuesta de Dios.
Hoy es un apremiante desafío para Naciones Unidas, organizaciones de Derechos Humanos y comunidad internacional apoyar y defender las justas demandas del pueblo saharaui en aras de su autodeterminación y soberanía nacional. El mundo tiene una deuda con el pueblo saharaui, así como la tiene también con el pueblo palestino, pueblos heroicos que resisten la ocupación, soñando y luchando por su liberación.
Cuando me despedí en el aeropuerto de Tindouf, poco antes de abordar el avión, los amigos saharauis me dijeron: “No nos dejéis solos gritando en el desierto”.
Cuanto más se prolongue esta guerra, mayores serán las pérdidas para los ucranianos, para los rusos, para los europeos, para los hambrientos del sur global y para el planeta. El papa Francisco no cesa de clamar por un alto el fuego y entablar una negociación: “Las guerras no se terminan enviando armas sino buscando como alternativa las negociaciones diplomáticas”.
La iniciativa de Reinvención de Naciones Unidas se presenta como un rayo de luz y de esperanza. Tal vez no veamos los resultados, pero merece la pena sembrar estas semillas para que un día pueda lograrse un mundo verdaderamente democrático, sin bloques imperiales, desprovisto de armas nucleares, justo, fraterno, pacífico y respetuoso con nuestra Casa Común, la Naturaleza.
¿Qué es el hombre?, se preguntaba Matin Buber. Sin embargo, no estamos solos. Los seres humanos y todos los seres vivos que pueblan el planeta Tierra salimos de las entrañas del universo. Somos hijos e hijas de las estrellas"
"Los humanos, en el universo, sienten la presencia de Dios acariciando la creación. 'Y vio Dios que todo era bueno'” (Gn 1,10)
"La invasión de Ucrania por el ejército ruso es una violación del derecho internacional y un acto criminal contra la población civil"
"Esta guerra se podía haber evitado si la OTAN no hubiera rodeado a Rusia con misiles tal como se acordó con Gorbachov en 1991"
"En la guerra de Ucrania existe dos relatos contrapuestos. Uno el que se da desde el Kremlin y otro el que se da en Occidente. Ninguno de los dos dice toda la verdad"
"Esta guerra se podía haber evitado con diálogo y respeto a los acuerdos firmados y con una ONU eficiente y libre frente a las grandes potencias"
El grito de Jesús “¿Dios mío, por qué me has abandonado?”, expresa un sentimiento de abandono, soledad, desesperación y tristeza de muerte. Jesús carga con el sufrimiento de todos los seres humanos. Se hace solidario con ellos. El sufrimiento humano solo encuentra sentido en el Crucificado-Resucitado.