16 oct 2021
Meterse en harina de frente y a full es la mejor terapia
Ya me conozco el cuento, y como después de unos últimos dos o tres días muy malos -con la despedida merodeando- sabía que me acechaba un jet-lag anímico al aterrizar en Perú, aproveché mi llegada a Indiana para simplemente entrar en materia y no parar. Ahora sé que los únicos cuidados paliativos para el desgarrón post-vacacional son el encuentro con la gente.