"En un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y de debilitamiento del multilateralismo, el papel global de la UE se ve cada vez más cuestionado. Su vocación como proyecto de paz, enraizado en los valores de la dignidad humana, la solidaridad y la justicia, exige una renovación de la visión de los padres fundadores con 'fidelidad creativa' a sus raíces políticas, culturales y espirituales"
Así lo piden los obispos europeos reunidos en la Comece en vísperas de la reunión del Consejo Europeo de los días 26 y 27 de junio en un documento titulado “El papel de la Unión Europea en un mundo en transformación: de la visión fundacional a la misión global”
La Comece aboga por "contribuir a una nueva arquitectura mundial de la paz y a un fortalecimiento del sistema multilateral basado en normas, cuyo núcleo sea una ONU reformada, más participativa y eficaz"