“De nuevo, ante un hecho que nos entristece, esperamos el total esclarecimiento de los hechos y la resolución final de la Justicia. Rogamos prudencia y respeto a todas las personas implicadas”. Así se ha expresado la Diócesis de Plasencia sobre el caso del cura de Béjar acusado de un presunto delito sexual ocurrido hace un año cuando F.P.L. invitó a comer a otro sacerdote y a su sobrino, con el que mantuvo una actitud sexual inapropiada
"Desde el momento en que se obtuvo noticia de los hechos, se adoptaron las pertinentes medidas canónicas en consonancia con las disposiciones y medidas cautelares tomadas por la Justicia y con el absoluto respeto a la presunción de inocencia, asumiendo la diócesis en todo momento su papel de responsable subsidiaria”, añade el comunicado de la diócesis
La Fiscalía reclama un año de prisión, la inhabilitación absoluta, dos años de libertad vigilada, dos años de prohibición de aproximación a menos de 500 metros de la víctima y que el acusado y, subsidiariamente, el Obispado de Plasencia indemnicen al perjudicado con 43 euros por las lesiones