"'Dejad toda esperanza, vosotros que entráis', escribe Dante en el 'Infierno' de la Divina Comedia. Por el contrario, podríamos decir: 'Recuperad vuestra esperanza, vosotros que entráis en la iglesia'"
"Nos encontrábamos en las vísperas de la Navidad y recuerdo a todos y cada uno de los participantes en la misa de aquel pueblo pequeño que tenía encomendado. 'Nuestra esperanza es el Señor, confiamos en su Palabra'. Iban respondiendo a esta antífona con un canto prolongado"
La Dolores, Pilar, Pedro, dos niñas, su madre, Antoni y Quimeta, una chica universitaria y catequista, , una familia de Barcelona que tiene una casita en el pueblo, Siset,…
"Yo, que los miraba tras el altar, descubrí en ellos a la Iglesia como misterio de comunión. Y de repente capté el sentido profundo de la antífona cantada: 'Nuestra esperanza es el Señor, confiamos en su Palabra'"