La Jerarquía es esencial en la Iglesia fundada por Jesucristo. Pero ellos no son “la” Iglesia, sino la parte dirigente. Infalibles en algunas circunstancias que no es necesario ahora exponer por ser de todos conocidas
Nosotros los fieles, clérigos o no, somos los “discentes”, sí, pero no como ovejas mudas: somos parte esencial también de la Iglesia, necesarios, con inteligencia, con voluntad, personas cabales
Nuestra misma Jerarquía necesita dialogar con la gente de bien, con los creyentes, constatar su opinión con la de ellos. Y en la Iglesia necesitamos católicos críticos
El cristiano – me parece a mí – no debe estar mudo, ciego, sordo e idiotizado; no puede ser como un papanatas diciendo a todo, amén, amén