"Estimados obispos Fernando y Arturo: La celebración de su ordenación como obispos auxiliares de València, muy digna y bien preparada y que duró más de dos horas y media, me produjo una sensación extraña que me llenó de tristeza. Por eso quiero hacérselo saber a ustedes dos"
"Y es que (una vez más), el uso del valenciano fue anecdótico. Solo la segunda lectura de la misa y dos fragmentos de la homilía del obispo Enrique Benavent y, al final, el himno a la Virgen de los Desamparados, fue en valenciano"
"No sé si alguien puede pensar a estas alturas, que la plegaria eucarística no es válida en valenciano…"
"A pesar de los desengaños, quiero tener la esperanza que ustedes dos, como obispos auxiliares de València, acaben por reconocer la importancia de valorar y de utilizar nuestra lengua en la liturgia"