Gómez cantero recordó que, para el recién iniciado año 2024, la diócesis mantendrá la política de "muchos ajustes" económicos que ha puesto en marcha hace dos años para afrontar la deuda heredada de 28,6 millones de euros, por lo que indicó que, aunque "no hay ningún problema para subsistir", cada parroquia "tiene que ser austera, y que no podemos gastar"
"Ha subido el Euríbor tanto, que ahora lo que pagamos al mes es mucho más, casi un 40 por ciento de los que pagábamos antes, pero poco a poco", destacó el pastor
La amortización de la deuda con las entidades financieras fijó que en el ejercicio 2022 se debía hacer frente a un importe de 1,8 millones de euros; en 2023, a otros 1,8 millones de euros y, en 2024, a 1,5 millones. La situación financiera quedaría saneada con horizonte 2052