Al padre Ángel Baños, párroco de la Ciudad de los Periodistas, han tenido que trasladarlo a Salamanca, para ser mejor atendido en su residencia religiosa
Dado el estricto régimen “coronavírico” en el que nos encontramos, Ángel, sin más despedidas, fue trasladado en una ambulancia y sanseacabó…
¡Hermano Ángel!, que se sea leve la estancia en Salamanca. Cuídate bien y deja que te cuiden. En esto –y nada más que en esto-, no seas rebelde. La rebeldía es patrimonio de la condición sacerdotal, que tú sagradamente representas y representarás, quiera Dios que por muchos más años
Periodistas y no periodistas, chicos y mayores, abuelos, hijos y nietos de la parroquia y de sus alrededores. Le charemos muchos de menos a este cristiano a carta cabal