5 jun 2020
María Cristina Martínez OCV: "Nuestro corazón no queda sin bodas ni nuestras entrañas sin hijos"
"Nuestra vocación, de primera Iglesia, fue redescubierta en el riquísimo Vaticano II"
"Sin la Resurrección y sus frutos la consagración no se entiende porque el Señor Jesús está vivo, y sólo desde allí es posible la consagración"
"A distintos estados, a distintos modos de seguirle, es el Espíritu quien va revelando este llamado en el corazón de cada uno"