9 oct 2022
Una Iglesia actual: subámonos a la barca sinodal
La tarea es ardua y el reto grande, pero las bases están puestas y necesitarán de todos y todas, de mayores y más jóvenes, de todas las ideologías, clases, razas, nacionalidades, y, en fin, como dice Francisco, de todas las personas de buena voluntad. ¿Te unes?
Éste es el momento de ser iglesia, de transformar después de criticar, para entre todas dejar sitio a lo divino en este mundo y así proponer una lógica del amor alternativa al énfasis por el poder, la fama y el dinero
Una iglesia pobre en salida a las periferias en busca de los descartados de la sociedad; una iglesia que transmita la alegría y la esperanza del evangelio; una iglesia que actúe con el estilo de Dios: cercanía, ternura y misericordia
En una sociedad occidental que cada vez llena menos los bancos de las iglesias y las habitaciones de los seminarios, se hace necesario poblar más los altares de laicos. Es decir, que los feligreses den un paso hacia delante para tomar las riendas de la iglesia, empezando por las mujeres, tan relegadas en la historia de la iglesia