6 oct 2025
Amarás a tu prójimo, judío o palestino, como a ti mismo
El judío Pablo, lo mismo que el judío S. Freud (1856-1939), suponían que éste es el único mandamiento de la humanidad, pero añadiendo que no hemos madurado todavía para cumplirlo.
Somos niños egoístas, “perversos polimorfos”, que deben ser “domesticados" por ley (por señores y tutores, por guerras de imposición) más que por su padre verdadero, hasta que al llegar a la mayoría de edad podamos vivir en libertad, todos en la casa del padre, que puede ser Israel/Palestina.
El problema está en saber si ha llegado el padre, un padre de todos, si los hombres somos de verdad hijos y hermanos.
Dejo al judío Freud cavilando sobre el tema, expongo aquí la solución de Pablo, en una carta apasionada que escribió a sus amigos bárbaros gálatas de Galacia, que era una zona que que nombre y cultura se parece a Galia de Francia y a Galicia de Hispania, pero que puede referirse también a Israel o Palestina.