Desgraciadamente, la “cólera de los imbéciles” ha regresado, pero con otros nombres. Ahora está representada por políticos y agitadores como Santiago Abascal, Jaime Mayor Oreja, María San Gil, Ignacio Arsuaga, Polonia Castellanos, Alfonso Bullón de Mendoza y otros católicos preconciliares
No quiero parecer apocalíptico, pero creo que el drama de la soledad no deseada no es un problema menor, sino el signo de un fracaso colectivo. El ser humano es un animal social, como señaló Aristóteles. Se puede morir de soledad
Hoy en día, la Sagrada Familia -es decir, José, un artesano, María, una joven vulnerable, casi una adolescente, y Jesús, un recién nacido- sería “ilegal”. No me extraña que Javier Cercas haya afirmado que Cristo se entendería mejor con los zapatistas de Chiapas que con Vox