Jesús comenzó un proceso de desacralización desplazando el centro de gravedad del templo, el culto y el sacerdocio en favor de una vida entregada a los demás, especialmente a los más vulnerables
El cristianismo se constituyó como una comunidad de personas, que vivían la salvación como un proyecto de sentido en el mundo y que estaban lejanos a las dinámicas ascéticas y cultuales de Israel y otros grupos religiosos del imperio romano
El ministerio (diáconos, presbíteros y entre ellos el obispo) no era solo una dignidad sino una carga, ya que los dirigentes eran los primeros perseguidos por las autoridades. Vivían en el seno de las comunidades que les habían elegido y como ciudadanos del imperio, casados y con familias, con un trabajo profano y un estilo de vida laical
Hay que recuperar la alternativa cristiana a la religión y a la sociedad, pero esto implica una reforma radical de la Iglesia y del cristianismo, recuperando el Vaticano II y yendo más allá de él. Quizás la crisis actual de la Iglesia sea la base para una nueva etapa evangélicamente innovadora
La Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld presenta como novedad el libro Etty Hillesum, una mística en el horror nazi, de la editorial Digital Reasons
El profesor y escritor José Luis Vázquez Borau muestra la evolución de esta joven judía holandesa que, desentendida del hecho religioso, va profundizando en su interior hasta el encuentro con Dios, convirtiéndose en su manifestación caritativa en medio del horror nazi, de un modo particular en Auschwitz donde murió ella y su familia.
La Comunidad Ecumènica Horeb Carlos de Foucauld tiene el gozo de invitaros a les VIII Jornadas de desierto entorno al tema de la Eucaristía en relación a la vivencia del hermano Carlos de Foucauld.
La vida surgió hace 3.800 millones años y hace unos cuatro millones de años, la inteligencia, lo que muestra que el Universo no es un absurdo
El Espíritu dirige nuestro universo hacia el punto Omega de Teilhard de Chardin, pero no con un determinismo ciego, sino incorporando el principio de indeterminación de Heisenberg y nuestra participación en este proyecto futuro
Cuando la imaginación simbólica se concibe como el único y verdadero instrumento de conocimiento y se antepone el símbolo al ser, a la existencia, a la historia, encerrándose en la experiencia interior sin abrirse a la trascendencia, nos encontramos con el narcisismo espiritual
El racionalismo nos dificulta acercarnos a la mística y puede llevarnos al gnosticismo
Si la muerte no existiera la vida sería infinitamente aburrida, sin aventura ni misterio, una repetición cacofónica de experiencias hasta la saciedad más truculenta y estúpida.
El neocolonialismo destruye el medioambiente y condena a quienes lo habitan
En términos político-sociológicos y en términos pastorales de evangelio, los pueblos indios, sentidos realmente, asumidos de verdad a partir de una auténtica encarnación, por un lado, ofrecen una alternativa nueva a nuestra sociedad capitalista de consumo; y, por otro lado, nos fuerzan a descubrir el Evangelio en su simplicidad.
Algunos neurocientíficos lo han llamado «el punto Dios del cerebro», ya que han constatado que cuando el ser humano se interroga por el sentido de la Vida y piensa en la Realidad última, se produce una aceleración descomunal de las neuronas del lóbulo frontal.
El Espíritu es la capacidad de discernir en las partes el Todo y en el Todo las partes
El ser humano, gracias a la Inteligencia Espiritual (IES), no está encerrado y limitado a su propia realidad. Está abierto al otro, al mundo y al Infinito
Gracias a la (IES) obtiene una cosmovisión, una lectura del mundo, una interpretación del curso de la historia, una visión de conjunto
El I Ching es a la vez un libro puramente sapiencial, y un libro de práctica adivinatoria.
Confucio decía: «Si me fuera posible prolongar mi vida unos años, pediría cincuenta más para poder estudiar el I Ching y librarme así de mis muchos errores».
El I Ching nos hace partícipes y responsables de la evolución de nuestro destino, nos da plena libertad en el desarrollo de los acontecimientos y, cuando responde a nuestras preguntas, simplemente nos habla del modo de actuar que sería el más aconsejable y conveniente para nosotros en la situación en la que nos encontramos.
El Yin, asociado a lo femenino, la oscuridad, la pasividad y la tierra; y el Yang, vinculado a lo masculino, la luz, lo activo y el cielo.
Nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación.
El lado Ying correspondería al emisferio derecho, nuestro lado femenino, que es el lugar donde llegan las emociones, los sentimientos. Sede de la Inteligencia Emocional (IE).
El lado Yang, sería el emisferio izquierdo, nuestro lado racional, lógico, donde rigen las ideas. Sede de la Inteligencia Racional (IR)
Decir familia es, en términos analógicos, hablar de Dios, que no es un solitario, sino familia, comunidad
Si no hay amor entre todos sus miembros, y, decir amor es decir “diálogo”, “comunicación”, no hay familia
Trabajar en el desarrollo de los propios dones es la vocación, que no se nos da para nosotros mismos, sino en función de los demás
En cualquier orden económico en el que predomine la dinámica del capital por encima de la dinámica del trabajo, este orden es injusto, este orden configura todo un pecado estructural que genera todo el resto de pecados
"La vida de Nazaret no es otra cosa que estar con. Nazaret nos enseña a no tener una experiencia de Dios intimista, sino íntima, y a la vez o comunitaria, compartida con quienes creen o no en Dios, pura misericordia, que no guarda las distancias". (Aurelio Sanz Baeza)
"Una verdadera «caridad samaritana», una auténtica diaconía eclesial, no se contenta con curar las heridas y ocuparse del que sufre, sino que se compromete a impedir a los bandidos viejos y nuevos continuar haciendo lo que hacen impunemente. Pero también debe llamar la atención de las excesivas «personas distraídas» sobre el dolor que se cruza a diario en su camino". (Papa Francisco, Audiencia general del 27 de abril 2016)
El desierto nos fascina. Es el lugar por excelencia del despojo supremo. Es un lugar necesario para la construcción de la propia persona, espacio de purificación y de abandono, lugar de las pruebas.
Hay que pasar por el desierto, que también puede ser geográfico, pero especialmente es interior, hay que recogerse, hay que hacer silencio, para tomar conciencia de la Presencia Amorosa de Dios que nos llama y que nos da una vocación, una misión, para vivirla en nuestro propio Nazaret. En definitiva se trata de un encuentro con nuestro Maestro interior, el Espíritu de Jesús Resucitado.
Todos llevamos dentro un monje. Todos llevamos en las capas más profundas de nuestro ser una llamada a la soledad, al silencio, a la contemplación de las criaturas y al trato con el Creador con un corazón indiviso