Poco antes de las 10 de la mañana de aquel día, a fray Michael se le vio bendiciendo los cadáveres de quienes se arrojaron desde las ventanas del World Trade Center y administrando los sacramentos a quienes agonizaban en los alrededores de la zona
Fue así, en la entrega de la propia vida, como se encontró con su Creador. Su cuerpo fue sepultado cuando colapsó la torre sur. Fue el primero en ser reconocido
Nunca habló en público del tema, pero a sus allegados les confesó que era
homosexual. Vivió contento con la disciplina de la castidad, que abrazó consciente, y nunca tuvo conflictos con asumirse como lo que fue: un hombre íntegro que abrazó la espiritualidad de san Francisco para encontrarse con Dios en los cuerpos de sus hermanos excluidos
Hubo quienes comenzaron a promover a la causa del capellán de los bomberos de Nueva York. Pero, por el nulo apoyo que la Orden de Frailes Menores ha dado a la postulación y por conocerse su homosexualidad, aun siendo casto, resulta muy improbable que veamos a fray Michael Judge en los altares