"Es un Jubileo que nos invita a ser peregrinos de esperanza (...). Necesitamos desterrar miedos, suavizar tensiones y caminar todos bajo una esperanza que no declina en cuanto a un horizonte hacia el que esta humanidad tiene que encaminarse de nuevo"
"Tengo la esperanza de una Iglesia que sea y siga siendo un hogar acogedor. Que seamos verdaderamente sacramento de encuentro y de salvación, en perspectiva también sinodal, que la necesitamos, y ojalá una escuela de comunioón, sin máscaras ni hipocresías"
"Los migrantes no pueden convertirse en un arma política. Ya acumulan bastante dolor por el desarraigo y el abuso de las mafias, como para sumar el dolor de la tensión política. Acojámoslos desde la legalidad y en fraternidad"