Sin la mula blanca y sin seguir el camino, ceremonias y los ritos rigurosamente establecidos, con o sin Concordato, el obispo, por muy “munilla” que sea, jamás se sentaría sobre la sede oriolana
Al nuevo obispo de Orihuela, si la mula blanca lo permite, le sugiero que lea y relea los poemas de Miguel Hernández como anticipo, preparación y continuidad de su acción pastoral al frente de la diócesis oriolana
Los poemas de Miguel son salmo. No se leen. Se salmodian. Son Evangelio. Tratados de pastoral y fiel expresión de conocimientos -padecimientos- divinos y humanos
Todo un Breviario para ser santamente rezado por Munilla y por quienes formaron la terna episcopal para las tierras de Miguel Hernández, “perito en lunas” desde su adolescencia
Por amor de Dios, tenga santamente en cuenta títulos como 'Vientos del pueblo me llevan', así como “la cebolla es escarcha / cerrada y pobre/, escarcha de tus días/ y de tus noches/. Hambre y cebolla / hielo negro y escarcha/ ,grande y redonda”