"Roguemos a Dios que detenga la pandemia de armas, grandes y pequeñas, que infecta nuestro mundo”, pidió León XIV durante el ángelus, primer pronunciamiento en la historia de un Papa estadounidense sobre el control de armas en un país que defiende la posesión de armamento
La condena del papa Prevost contrastó con la de la inmensa mayoría de los obispos del país que, salvo en un par de casos, se limitaron a ofrecer comentarios de pesar y dolor
“La mayoría de los líderes diocesanos católicos evitaron ahondar en el debate sobre el control de armas y, en general, son mucho más reticentes a opinar sobre el tema que sobre otros temas de la vida, como el aborto”