11 sep 2026
Por qué no es lo mismo doctrina que fe y por qué una IA puede sustituir a todo un Dicasterio
La inteligencia artificial ha puesto a la religión contra las cuerdas. Si una máquina puede escribir la homilía, la homilía no era lo esencial. Si puede redactar un documento doctrinal impecable, la doctrina no era el fuego. Si puede recitar todas las oraciones, orar no consistía en recitar. Pablo lo vio hace dos mil años: «la letra mata, mas el Espíritu vivifica» (2 Cor 3,6). La IA es la letra en estado puro, una letra infinita, exacta y disponible a cualquier hora. Jesús y Francisco de Asís ardieron con el fuego de la fe; la institución conserva el brillo de las palabras, pero ya no arde, igual que la máquina.