Recordaba Benavent, en rueda de prensa después del fallecimiento del Papa: “Hace apenas unos meses, el Papa recibió en audiencia a los seminaristas de la diócesis. El Santo Padre dirigió un mensaje en el que decía que el sacerdote tiene que saber embarrarse con el sufrimiento de las personas, en una clara alusión a lo que aquí habíamos vivido”. Y vaya que se embarraron todos los curas de las parroquias…
Por eso, como se suele decir, las buenas noticias no son noticia para los medios de comunicación, sin embargo la permanencia de las Cáritas en su tarea con los afectados de la Dana ha sido y sigue siendo importante. Y no es sólo noticia, sino una realidad. Cáritas ha atendido a más de 5900 familias y 15000 personas a través de las 32 Cáritas parroquiales activas en las zonas afectadas.
Según me informan, el Plan de emergencia especifico ha movilizado 9 millones de euros y continúa en marcha. Una cantidad que nos muestra la solidaridad de la Iglesia Valenciana, además de los medios humanos y voluntarios. Gran parte de este monto se ha utilizado para ayudas directas a familias y personas afectadas, mientras que alrededor de 100 mil euros fueron destinados a ayudas para centros educativos y el tejido asociativo.
«Cáritas estaba, está y seguirá estando, allí donde se necesite, para acompañar, apoyar y ser parte de la reconstrucción tanto de las zonas afectadas como de la cotidianeidad de las personas que las habitan», ha añadido Aranda. El corazón de Cáritas no olvida…está latiendo permanentemente en los necesitados, en los márgenes y en las periferias.