Más de 12.000 residentes estaban acogidos en el campo, superando cuatro veces su capacidad y soportando condiciones miserables, mientras esperaban que se procesaran sus solicitudes de asilo
En palabras de Maria Alverti, directora de Cáritas Hellas:
"La compasión humana es más vital ahora que nunca. Al mismo tiempo, es importante denunciar que incluso antes del incendio las condiciones de vida en el campamento eran insostenibles"
"Urge buscar condiciones alternativas de acogida basadas en la solidaridad y que aseguren la dignidad humana de cada residente a lo largo de toda Europa, tanto ahora como en el futuro"
"Todos, y no solo los niños, deben ser puestos a salvo y el Gobierno griego no puede quedarse solo para hacer frente a esta difícil situación"
Cáritas Europa pide a las partes interesadas de la UE y a los Estados miembros que encuentren rápidamente una solución humana y digna para las personas que se han quedado sin refugio