Tras descubrir que el sacerdote C. H. G. de su diócesis siguió ejerciendo como tal después de que fue denunciado por pederastia y pedofilia en el año 2004, en el pueblo de Tejina
Estos actos no solo han sido encubiertos, sino que el victimario ha seguido gozando de protección e impunidad, después de que usted accediera al episcopado
La Iglesia católica se encuentra en una gravísima crisis moral y de credibilidad profunda. Arrepentirse y pedir perdón no es suficiente. Se han de corregir su mala gestión y tomar decisiones
El comienzo de un proceso de regeneración, reparación y sanación exige como condición necesaria su renuncia. Como también lo es para quienes tanto sufrimiento han soportado. Y de este modo hallen justici