Hace 40 años, un 24 de marzo, el arzobispo de San Salvador Óscar Romero caía asesinado mientras celebraba la Eucaristía
Hoy, cuando corren aires frescos en la Iglesia, es justo hacer memoria de este pastor que fue la voz de Dios en medio del pueblo
Fue conciencia crítica en la sociedad. denunció el sistema que engendra hambre y muerte y la cobardía de muchos cristianos que reducen su fe a un culto vacío
Proclamaba lo que vivía y vivía lo que proclamaba. Fue un hombre de fe, coherente, veraz, sincero, valiente, creíble…En medio de las amenazas y de la persecución mantuvo la serenidad, la paz y la alegría
El Papa Francisco lo ha canonizado, aunque el pueblo latinoamericano ya lo consideraba santo, “San Romero de América”. En memoria suya, Naciones Unidas ha señalado el 24 de marzo día internacional de la Verdad