Peregrina se hace leer como si fuera una novela. Aunque es una obra autobiográfica escrita en forma de diario, tiene un marcado componente literario y, sobre todo, mucho ritmo
Mardía Herrero: "En la peregrinación —y también en la vida— la clave para poder obtener esperanza y conectar con el misterio y lo divino consiste en tirar por tierra aquel refrán castellano que dice 'más vale malo conocido que bueno por conocer'
"En el Camino no tienes que aparentar nada, sólo tienes que ser tú mismo en el contacto continuo con el terreno, con el ritmo de tu caminar, con la naturaleza; y con un horizonte que purifica tu mirada"
De la voz de Mardía Herrero se desprende un alma diáfana y limpia, un alma que transmite equilibrio y, sobre todo, honestidad: "Este era el objetivo para que la Verdad no desciende si la sinceridad no emerge"