30 mar 2024
Misas crismales
Fue muy bello el gesto de la señal de la cruz, que un niño, un joven y un adulto nos marcaron a los sacerdotes sobre la frente; recordándonos así que somos consagrados como servidores del pueblo, del que formamos parte por el Bautismo, y en el que no somos más que nadie. A mí me tocó Mayra, que tiene 11 años, y con su media sonrisa se acercó para profundizar de ternura el distintivo invisible de mi vida.