UNIDAS INTRÍNSICAMENTE
#8MCuaresma
Con su actuar, Jesús nos invita a que las MUJERES nos cuidemos, nos protejamos, luchemos, esforzándonos unas con y por otras, haciendo valer nuestros derechos,
Lc 23, 28-31 "Jesús se volvió y les dijo: ¡Mujeres de Jerusalén! No lloren por mí. Más bien, lloren por ustedes y por sus hijos. Porque llegará el momento en que la gente dirá:¡Dichosas las mujeres que no pueden tener hijos! ¡Dichosas las que nunca fueron madres ni tuvieron niños que alimentar! Esa gente deseará que una montaña les caiga encima y las mate. Porque si a mí, que no he hecho nada malo, me matan así, ¿qué no les pasará a los que hacen lo malo?"
Cuan relevantes estos dichos y hechos evangélicos en aquel tiempo y vigentes hasta el hoy. En el contexto patriarcal judío, la mujer era valiosa por su capacidad de dar vida, pero significativamente si daba a luz a varones. Como MUJER, estaba sometida de tantas formas, que las estériles eran vistas como malditas por la Madre/Padre Dios y tan dependientes de un varón ya fuera su padre, esposo o hijo, que sin estos soportes masculinos en su vida, estaba condenada tanto al ostracismo como hasta dejarla morir. Por eso Jesús, hombre de su tiempo, desde el punto de vista humano deja a su madre María al cuidado de Juan, su apóstol amado. Así que cuando al través de su vida va haciendo consciencia de lugar que ocupa la MUJER, se esfuerza en ir rompiendo esos estereotipos, conviviendo con ellas e incluyéndolas en sus mensajes. Pero todo esto, primero aprendido en su familia nuclear.
Hay que recordar que aunque su padre putativo, José, aun dentro de su contexto judío, puso y actuó a favor de María, su mujer embarazada de la Ruah divina, algo que a Jesús en su condición humana lo cuestionó favorablemente primero de forma vivencial, más tarde, consciente, comparando lo que veía o escuchaba o se hacía dolorosa e injustamente en su entorno con otras mujeres.
Yo, interpelo, ¿María, su madre, alguna vez le contaría de la visita del ángel y sus consecuencias. Y si esto fue así, qué tanto influyó en Jesús para observar y actuar en su entonces. Y también, eso lo ayudaría a percatarse de su divinidad cercana con la Madre/Padre celestial, en especial luego de su bautismo y estancia en el desierto. Qué impacto tendría en Jesús al ir creciendo en sabiduría. ¿De qué manera contextualizaba la vida incluyendo a los desprotegidos por su cultura, como las mujeres, los niños, los enfermos y los ancianos?
Jesús definitivamente vivió un proceso en creciente de saberse y sentirse Hijo de la Madre/Padre celestial al cual denominaba ABBA al mismo tiempo le permitió vivir su humanidad con cercanía hacia los discriminados, entre ellos la MUJER. Así que cuando se encuentra y convive con MUJERES, su hacer y decir se va transformando, llenándolo de conocimiento, compasión, respeto, observación, entendimiento hacia estas, entre muchas cosas más. Basta con leer, perícopas como el de la Samaritana, o el de la Hemorroisa, o el de la hija de Jairo, o su encuentro con Marta, a la muerte de Lázaro, y que tal, con la Mujer sirofenicia, o con la viuda de Naín, o cuando está de visita en casa de Marta y María y qué decir de la Mujer pública que le enjuga los pies con sus lágrimas o el de la Mujer adultera que llamaremos la Mujer en medio, y de su cercanía con la Magdalena o María, madre de Santiago y José, o Juana y a las muchas más que lo seguían y asistían. Así que cuando camino al Gólgota, las mujeres una vez más le muestran su dolor por ver lo que le hacen y hacia donde lo conducen para matarlo, pues se identifican solidariamente con Él, ya que saben lo que es vivir la injusticia constantemente y no poder hacer muchas veces lo necesario para romper esa cadena de arbitrariedad que conduce hasta la muerte, por lo que llorando le muestran su cercanía. Pero Jesús, una vez más las consuela, les hace sentir su proximidad, y les hace una advertencia, observen, pongan atención, dense cuenta, si esto hacen conmigo que enseño y doy vida nueva, prevénganse contra las y los que las seguirán persiguiendo, por el solo hecho de dar vida así como la madre tierra la da también.
Con su actuar Jesús nos invita a que las MUJERES nos cuidemos, nos protejamos, luchemos, esforzándonos unas con y por otras, haciendo valer nuestros derechos, y recordando que somos amadas y cercanas a Él, así como en el camino al Gólgota a pesar de las lágrimas y el dolor. Por eso, la importancia de enarbolar la bandera morada de la verdad, del cuidado sororo, del esfuerzo continuo y comunitario, del buscar la unidad. Y nos enseña que es vital empoderarnos evangélicamente para resistir el camino que es azaroso, aun cuando tengamos que verter la vida al mismo tiempo mientras otras palearán buscando a sus hijos...,
Son dadoras de vida como la tierra al ser fecundada lo es también, son semilla que germinaran a su tiempo si saben preparar el camino empoderándose no solo mental sino también unidas amorosas. Muéstrense hermanas siendo desconocidas pero compartiendo ideales evangélicos... Tengan y vivan la esperanza, mi Ruah divina está con ustedes por siempre, dándoles los dones necesarios para perseverar y la fuerza necesaria para continuar, aun con lágrimas y cansancio extremo. Lleven la esperanza, regalo divino en cada una y compártanlo con otras y aún más, enseñen a otras de sus muchas capacidades confiando en el amor misericordioso del cielo, porque "yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo." Mt 28,20b
Por eso el morado color litúrgico que implica búsqueda de la misericordia divina en este tiempo cuaresmal está intrínsecamente unido al morado del 8 de marzo cuando toda Mujer busca su lugar en la historia de manera justa.