Pero qué significa que la Ruah habite en las MUJERES. Es la oportunidad de saber, sentir y vivir que son poseedoras del aliento divino que les fue infundido desde la creación del ser humano.
Las mujeres en la Iglesia respiran con calma y al mismo tiempo con parresía, levantando la voz para denunciar proféticamente que ese soplo que ha sido insuflado sobre todos y todas sin ninguna mezquindad, sigue domesticado en las estructuras patriarcales
“Con amor eterno te he amado, por eso te he extendido mi bondad” Jer 31, 3
Si nosotras creemos realmente en lo que la Madre/Padre celestial nos dice, entonces podremos confiar que nuestros objetivos centrados en su amor, se realizarán cuando sea el lapso adecuado. Pues el tiempo divino no es el mismo que el nuestro.
Poco se nos habla de la influencia de dicho decreto que nos impide a las mujeres ser aceptadas con los derechos que nos han sido otorgados en nuestro Bautismo