Y es aquí cuando la Iglesia Católica al invitar a que se ore pidiendo por nuevas vocaciones religiosas y sacerdotales, no les alcanza, porque una de las trabas que pone, es la que las MUJERES no pueden tener acceso a las Órdenes Sagradas
Para animarlas a recuperar las memorias de sus ancestras, a volver a escucharlas, a buscar sus huellas en la tierra, en la palabra, en los silencios familiares.
Anhelo fervientemente que las esferas de decisión eclesiástica, inspiradas por el ejemplo de la Arzobispa de Canterbury, puedan abrirse a escuchar nuestra voz
¿Por qué callan las mujeres a lo largo de la historia? ¿Por qué callamos las mujeres, hoy, frente al patriarcado? ¿Por miedo o por estrategia? ¿Qué estrategia?
La investidura de la nueva líder espiritual de una de las comuniones de hermanas más cercanas al catolicismo es, con toda certeza, una “nueva circunstancia”.